Por qué tu marca debería tener un propósito

El mundo no necesita más marcas. Necesita más marcas con propósito. Creemos que el objetivo #1 por el que se crean nuevas empresas es para hacer un cambio.

Toda organización debería empezar con un “para qué”.

Eso es el propósito: el para qué. La historia y el alma de tu negocio. La motivación. El para qué es lo que determina el qué y el cómo.

No importa si en el medio te pierdes, sabrás a dónde ir.

Expresar tu propósito no es suficiente

Muchas empresas tienen un “propósito” original que desarrollaron al comienzo. El problema es que se lo olvidan. Su misión, visión y valores quedan relegados a un archivo burocrático. Está muerto.

Un propósito real está vivo en cada interacción que hace tu marca. Los valores de tu organización se ven en las acciones: en los productos y servicios que ofrece, el trato con el cliente, la forma de trabajar de los dependientes, las políticas que se eligen…

Un propósito = un faro

«El propósito es el faro. No lo puedes perder de vista. Si te desvías, te vas a perder la integridad del negocio” dice Pablo Sánchez, managing director de B-Corp Spain, en una conversación que tuvimos con él en nuestro podcast. (Escucha el episodio: Propósito: ¿verdad o tendencia?)

Las marcas que tienen un propósito definido y claro tiene más chances de sobrevivir las incertidumbres que aparezcan. El qué y el cómo pueden cambiar sin verse afectados, porque su para qué actúa como brújula.

El propósito es una estrategia a largo plazo, que pueda ayudarte a navegar las incertidumbres sociales y económicas del futuro.

Un propósito = tu valor diferencial

En el mercado actual, hay sobredosis de productos y servicios casi idénticos. ¿Cómo destacar, cuando el precio, el servicio y la calidad son iguales? Con tu propósito.

Hay algo que hace que tu marca sea única. Es eso lo que hará que tu cliente o potencial colaborador te elija a ti.

Purpose is something you believe, not something you make up one day as a marketing strategy.

Un propósito = creador de cultura

Siempre decimos que el propósito es esa pieza diminuta con efecto potenciador.

¿Cómo lo logra? Creando una tribu.

Los cimientos del éxito están en las personas involucradas: empleados, colegas, colaboradores y clientes. Son ellos quienes arman la comunidad que buscas como marca. Ellos forman tu tribu.

Para generar cultura, necesitas un propósito. Como personas, queremos formar parte de algo que tenga sentido, a un movimiento que genere un impacto positivo. El propósito es lo que genera esa conexión emocional, que atrae a las personas ideales hacia tu marca.

Cuando el para qué, el qué y el cómo de tu empresa están alineados, tu público se acercará a ti. Es inevitable.

Un propósito = autenticidad

“Si una compañía no vive su propósito, es que no lo tiene” dice Pablo Sánchez. Como marca, ya no puedes permanecer apolítico o no involucrarte en cuestiones sociales.

Expresar tu punto de vista como marca es riesgoso. Decir: “Creo en esto. Este es el mundo que queremos construir y esta es la forma en la que contribuiremos”. Pero más riesgoso aún es no tener postura, porque no despertarás lealtades.

Perderás público cuando expreses tus valores, pero ese no era tu público. No eran ellos a quiénes te dirigías. Los hubieras perdido de todas formas.

Pero quienes te siguen, te seguirán con más lealtad porque tienes un punto de vista y no tienes miedo de expresarlo.

Eso es autenticidad.

Tu propósito = el cambio que quieres ver

El propósito es la visión definida del cambio que quieres proponer (y ejecutar) en el mundo a través de tu marca.

Una empresa es un actor dentro de un sistema y su impacto puede contribuir a causas sociales. ¿Cómo puedes ayudar, con tu marca, a hacer de este mundo uno mejor?

Hay una expectativa cada vez mayor de que las marcas asuman un rol como motor de transformación social.

Tu marca está inmersa en un contexto particular, en una sociedad determinada, con problemáticas definidas y locales. No opera dentro de un vacío. El 84% público exige que las marcas tengan un impacto positivo en la sociedad y que lo demuestren con transparencia (según un estudio de Quartz Insights).

Cómo definir el propósito de tu marca

1. Pregúntate: ¿para qué existe tu marca? Identifica esa fortaleza y utilízala para desarrollar tu propósito. Puedes utilizar el famoso vídeo de Simon Sinek de TED: Cómo los líderes inspiran acción.

2. Alinea tu historia con tu acción.

3. Crea un movimiento. Puedes aprender cómo construir una tribu con el libro Tribes de Seth Godin.

No tienes que hacerlo solo. En Sunamers te ayudamos a transformar tus ideas —tu visión, tus ganas y ambición— en una marca con propósito.

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